In Rosario
Seguinos en Facebook Twitter Instagram
Verano: cómo evitar los golpes de calor

Cómo evitar los golpes de calor

18/12

Afectan a personas de cualquier edad, aunque muy especialmente a ancianos y niños, por lo que se debe priorizar la hidratación y la nutrición.

Llegado diciembre, las temperaturas en la ciudad comienzan a subir. Los días calurosos y húmedos pueden provocar riesgos en la salud por lo que es importante prestar atención y tomar medidas preventivas. En ese sentido, la Municipalidad de Rosario recuerda una serie de recomendaciones para prevenir los golpes de calor.

La Secretaría de Salud Pública advierte que éstos afectan a personas de cualquier edad, aunque muy especialmente a ancianos y niños, por lo que se debe priorizar la hidratación y la nutrición.

Los síntomas son dolor de cabeza palpitante, náuseas, temperatura corporal elevada, confusión, pérdida de conciencia, respiración y pulso rápido y fuerte, piel enrojecida, caliente y seca.

Ante cualquiera de estos síntomas es importante consultar al médico, trasladar al afectado a un lugar fresco y ventilado, ofrecerle agua, quitarle la ropa y mojar con agua fría todo el cuerpo. No se debe administrar medicamentos antifebriles, ni tampoco friccionar la piel con alcohol.

Recomendaciones para los niños:

Ofrecerles agua o jugos naturales en forma frecuente sin esperar a que los pidan.
Ofrecer el pecho más seguido a los lactantes.
No dar líquidos o comidas calientes o pesadas.
Bañarlos o mojarles el cuerpo con frecuencia.
Proponer actividades tranquilas y evitar juegos intensos.
Evitar que transiten y jueguen expuestos al sol, menos aún en horario del mediodía o a la tarde temprano.
Si deben transitar bajo el sol, ponerles sombreros y usar protectores solares.
Vestirlos con ropa holgada, liviana, de algodón y colores claros.
Nunca dejar a los niños dentro de un vehículo estacionado y cerrado.
Recomendaciones para adolescentes y adultos:

No consumir bebidas con alcohol ya que aumentan la temperatura corporal y las pérdidas de líquido.
Aumentar el consumo de líquidos sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
Evitar esfuerzos físicos o actividades deportivas exigentes.
Sentarse y descansar cuando sientan mareos o fatiga.
Evitar comidas abundantes, ingerir verduras y frutas.
Para una buena hidratación tomar mucho líquido y evitar las bebidas alcohólicas.

Para los ancianos es es importante que descansen en lugares frescos y ventilados, desabrigarlos y ofrecerles líquidos aunque no manifiesten sed.

Es importante destacar que ante esta situación se puede llamar al 107, donde se evaluará la situación y se ofrecerá asistencia.

Difundir

Imprimir Facebook Twitter LinkedIn

Más para leer